El Lega sigue disfrutando del disfraz de líder

Mantovani y Carlos Álvarez celebrando el primer gol. Foto: Javi Carrasco

Los goleadores, Mantovani y Carlos Álvarez celebrando el primer gol. Foto: Javi Carrasco

Dos goles al final del partido de Mantovani y Carlos Álvarez sirvieron para derrotar a la SD Huesca y mantener al equipo pepinero en lo más alto de clasificación una jornada más.

Llegaba el Carnaval a Butarque y la incertidumbre de la semana, al coincidir el partido con el tradicional desfile, hizo que la afición se mantuviera fiel al equipo y acudieran los de siempre, cosa que lleva a pensar que si este partido se hubiera jugado en otras condiciones, a lo mejor hubiéramos presenciado la mejor entrada de la temporada. Aparcado eso, vamos con lo que realmente gusta.

Una victoria sufrida ante un rival al que ya no lo vemos ni por el retrovisor, hace tiempo que se quedó rezagado en las curvas y los once puntos más el “gol average” parecen una losa insalvable en estas últimas diez jornadas. Y eso que el Huesca fue de lo mejorcito que ha pasado por Butarque. Porqué David Amaral le ganó el planteamiento a Asier Garitano en gran parte de los tramos del partido, gracias al tremendo trabajo de los ex pepineros Alex Bernal y Pepe Aicart, que junto a Marc Martinez mantuvieron a los oscenses. Pero cuando el guipuzcoano movió sus piezas, las dos reinas que tenía en Abel Suárez y Rubén Rivera dieron jaque al tinerfeño, lento y sin reacción en su gestión del banco.

La entrada del jugador del Tenerife fue clave. Tras los intentos frustrados de entrar por los laterales con Luis Ruiz, De La Vega, Velasco y Álvaro García, fue este último el damnificado para intentar cerrar más los espacios y ganar la batalla en el centro del campo. Ahí el Lega se hizo fuerte y dejó de sufrir, solo lo hacía con algún balón a la espalda introducido con una rápida transición oscense, a la que Dani Barrio tenía que emplearse a fondo para volver a dejar por sexto partido consecutivo su puerta a cero, una simple anécdota sin importancia.

En cuanto al delantero coruñés, su salida fijó la zaga visitante y dio más movilidad a Carlos Álvarez que se encontró como pez en el agua en los instantes finales, después de haber bregado él solo contra la zaga blaugrana. Se le resistió el gol, pero como dice el refrán “el que la sigue la consigue” y el Guaje se fue con un gol de bandera tras “comerle la tostada” a su defensor en un balón ganado desde la fe.

Un equipo que su máxima es el conjunto no suele destacar por tener un jugador que marque las diferencias en un partido, hay una escena preciosa en la que De La Vega arenga a Abel por luchar un balón magistralmente, pero ayer es ineludible quedarse con Martín Mantovani. El argentino cuajó un partido defensivamente de 10, llevando por la calle de la amargura a Borja y además se erigió como el hombre que abrió la lata, gracias a un gol de cabeza a pase de Paco Candela. Después de aquellas rojas que lo sacaban una y otra vez del equipo, el ex del Real Oviedo está en un gran momento y junto a Mikel Santamaría están dejando el pabellón muy alto con sus actuaciones.

Y para acabar la próxima cita toca Zubieta, donde juega el único rival que ha conseguido llevarse más de un punto de Butarque este año. La Real Sociedad B es una montaña rusa que tratará de truncar el buen camino que llevan los de Asier Garitano recorrido. Por lo menos habrá un aliciente, que será vengar aquella derrota que empaña una estadística prácticamente inmaculada como locales. El otro aliciente ya lo sabemos, es sumar todos los puntos posibles para seguir manteniendo esa posición privilegiada llamada liderato.

Fran Moreno guía al nuevo líder

Fran Moreno celebrando el tanto del partido. Foto Vanesa Corchado

Fran Moreno celebrando el tanto del partido. Foto Vanesa Corchado

Puñetazo en la mesa del C.D. Leganés, que asalta el liderato del grupo II de Segunda División “B” gracias a un gol de Fran Moreno que sirvió para conseguir doblegar al Conquense.

Bajo la batuta de un navarro tocado por una varita mágica, el club pepinero se ha aupado a lo más alto de la tabla clasificatoria. Un Fran Moreno talismán (siempre que marca, el Lega se lleva los tres puntos del partido) ayer volvió a ratificar esa estadística. Porqué está en un momento de su carrera futbolística espectacular, confirmando que lo del pasado año en Ontinyent no fue fruto de la casualidad que disparara su tope goleador hasta los trece tantos y que está cerca, de por lo menos, intentar repetirlo esta temporada con los ocho que lleva en su haber hasta la fecha.

Otro de los que se habla poco es del capitán del barco, un tal Asier Garitano. Técnico centenario en la División de Bronce, celebró sus 100 partidos en los banquillos con una victoria que no hacen si no ratificarlo como el mejor entrenador del grupo y de dicha categoría en la que celebra su aniversario. Ha sabido componer un equipo donde ni los contratiempos por las lesiones le han hecho dar el brazo a torcer donde ganarse un puesto en el once solo se consigue con trabajo y sacrificio los seis días anteriores al partido.

Además en dicha categoría siempre habrá algo que coleará, las dichosas fichas sub 23. En una actualidad donde los mejores jugadores de dicha edad para abajo se aglutinan casi siempre en las canteras de los equipos de superior categoría, Garitano ha apostado por tres que a día de hoy juegan como auténticos veteranos. Si Luis Ruiz se ha hecho dueño y señor del lateral izquierdo, Paco Candela aprovecha cada mínima oportunidad que le dan sus compañeros, para colarse en el once y hacer sudar de lo lindo al técnico guipuzcoano. No contento con ello, en diciembre llegó de tierras cántabras Abel Suárez con la inercia de jugar todos los minutos que se pudiera, y si se realizan desde el once titular, mejor.

Todo ello mezclado con una defensa de garantías. Quinto partido consecutivo sin encajar un gol, trece si contamos toda la temporada (prácticamente la mitad), que el último que lo hiciera fuera Molino de penalti y el último de jugada tengamos que remontarnos prácticamente a principios de año, dice mucho de la fortaleza que ha ganado este equipo y que apenas deja opciones al rival para hacerle daño, siendo una de las facetas más positivas y desde donde los pepineros han cimentado su posición actual.

Y con todos estos ingredientes, llega el carnaval el domingo frente a la SD Huesca, con unos papeles seguramente cambiados si pensamos esto mismo en el mes de agosto. Un lobo con piel de cordero visita Butarque para aguar su fiesta y derribar su fortín, pero claro, la pregunta es clara, no hemos sufrido tanto para obtener tan privilegiada posición en lo alto de la tabla para que tener que bajarnos a las primeras de cambio, ¿no?

Un partido sin pólvora lo decidió un “petardazo” de Barber

Jorge Alonso antes de sacar una falta. Foto Víctor Marín

Jorge Alonso antes de sacar una falta. Foto: Víctor Marín/Alberto Madera

Victoria por la mínima de la SD Huesca ante el Leganés en la visita de los pepineros al Alcoraz. Un tanto en la segunda parte de Rafa Barber desde fuera del área fue lo más destacado de un partido donde los arietes brillaron por su ausencia.

Tras la eliminación copera del miércoles, los pepineros buscaban en tierras oscenses resarcirse de la oportunidad que les hubiera otorgado el clasificarse para los 16/1 de final de la Copa del Rey. Ante ellos estaba el Huesca, que tras un comienzo dubitativo y un cambio en el timón con David Amaral buscaba una victoria de moral que le permitiese salir de los puestos de descenso.

Los pepineros obligados a rotar por los 120 minutos del partido copero se encontraron otra baja inesperada, Carlos De La Vega se caía de la convocatoria tras pasar una noche no demasiado halagüeña y Dani Gómez cogía el chandal para partir desde Madrid y vestirse de corto a horas del partido. Más madera, como se suele decir. A pesar de ello, solo dos novedades con respecto al once que cayó ante el Racing, Luis Ruiz en defensa y Jorge Alonso en el pivote. Enfrente los oscenses presentaban la gran novedad de Rubén Garcés en el lateral derecho por la ausencia del ex pepinero Llamas. De los otros tres jugadores con pasado leganense, solo Batres no participó en el encuentro, al contrario que Alex Bernal y Pepe Aicart.

Comenzado el partido, Luis Ruiz comenzaba a ser un quebradero de cabeza para la banda derecha blaugrana. Sus continuas subidas eran lo más peligroso del conjunto visitante. Incluso se le ponían de cara las cosas a los de Garitano cuando Tariq, el espigado delantero local se tenía que retirar lesionado. El Lega mandaba en el juego, hacía correr la pelota y Mantovani y Santamaría reinaban en la parcela defensiva. Solo Fito y Velasco antes del descanso llevaron algo de emoción a una grada que silbó fervientemente a su equipo con motivo de desaprobación cuando enfilaban el túnel de vestuarios.

La segunda parte se vivió de una forma distinta. Los pupilos de Amaral cambiaron el rol que habían asumido hasta entonces y se lanzaron en pos de ponerse por delante en el marcador. Fito de nuevo o Alex Bernal asediaban constantemente la portería de Dani Barrio, utilizando la banda izquierda como foco de sus acciones. Finalmente se aprovecharon de otro fallo defensivo de los pepineros en esa zona para que el balón llegara finalmente a la frontal del área para que Barber la pusiera lejos del alcance del guardameta asturiano del Lega. 1-0 y los oscenses frotándose los ojos viendo jugar como nunca en esta temporada a su equipo.

A partir de ahí el Leganés volvió a hacerse con el dominio del partido buscando la igualada pero su pegada no era suficiente para inquietar a Zabal. Eraso, que actuó en la mediapunta, no terminaba de enlazar ni con un Carlos Álvarez que cada vez se pierde más como una isla desierta en la delantera pepinera, ni con Jorge Alonso y Valleros, que trataban de fluir el juego por los costados. Ahí llegó quizás la mejor de los madrileños, cuando Álvaro García se coló por banda izquierda, disparó y su rechace le cayó a Jorge Alonso que pensó demasiado el disparo y terminó fuera del arco local.

Para el final quedó un posible penalti a Valleros al filo del pitido final, que como pasara tres días antes, el colegiado no quiso pitar. No es consuelo, los pepineros demostraron nuevamente que son un equipo de clase, que termina desesperando a los rivales pero que no su efectividad o peligro sobre ellos brilla por su ausencia. Quizás no se le pueda llamar falta de gol, pero realmente es cierto que en los metros finales es donde falta la mordiente de un equipo que quizás esté atravesando su primer bajón de la temporada. Hay tiempo, la propuesta es buena, los jugadores también y la liga prácticamente no ha hecho más que comenzar.